Darrius William, un ciudadano de Alabama de 22 años tuvo la inteligencia y la valentía de aplicar una operación fácil y casual.
Él solamente se vistió con un uniforme de la cadena de supermercado y así no más, sin ninguna vergüenza, tomó un carrito que tenía un pallet lleno de caja de cerveza y se retiró a su casa sin que nadie lo detuviera o le preguntara algo.
La mala noticia para él es que fue identificado y detenido, al menos debe haber celebrado esa noche.




