A pesar de que la Nutella ha estado un par de décadas en el mercado latinoamericano, la efervescencia y fanatismo por este producto ha surgido los últimos años.
Tanto es así que muchos han vivido algunos episodios bastante desagradables. Un buen ejemplo es el carpintero berlinés, Daniel Schobloch, que estaba aburrido de que sus hijos no se resistieran al encanto de la Nutella y simplemente no dejaran nada cada vez había un frasco en casa. Pero él no se quedó ahí y diseñó un artilugio de metacrilato que calza en la tapa y se le puede poner candado para proteger su tan amado tesoro.
Su invento se volvió tan popular en las redes sociales que ahora Daniel lo fabrica a pedido y lo vende por eBay.
Hasta ahora ha vendido un poco más de 1000 unidades (10 euros cada uno). Tanto ha sido el éxito que ya han salido imitaciones.
Este invento es ideal para personas con hijos, compañeros de departamento o para la oficina.




