Los supermercados franceses tendrán prohibido destruir o tirar la comida no vendida a la basura y tendrán por obligación donarla para caridad o para alimentar animales gracias a una ley que quiere acabar con los alimentos desperdiciados. Esta ley fue votada de forma unánime para combatir la epidemia del hambre en un poco común consenso entre los distintos partidos.
La comida de supermercado siempre tiene una fecha de vencimiento. A pesar de esto los alimentos siguen siendo comestibles después de ese periodo pero las tiendas normalmente destruyen o las tiran a la basura.
Esta ley también contará con un programa de educación en colegios y oficinas sobre residuos alimenticios.
Los supermercados tendrán la obligación de sacar la fecha de vencimiento de sus productos frescos a partir de febrero. Las multas van desde los US$82.500 hasta dos años de cárcel para los que no respeten esta nueva medida.
Francia ha estado trabajando para encontrar una solución para los residuos alimenticios y para las personas que luchan por comer día a día en el país. La meta es reducir los desperdicios de comida a la mitad en los próximos diez años.




