Un nuevo estudio publicado en el Journal of Consumer Marketing dice que sacarle fotos a tu comida puede hacer que sea más rica.
La publicación expone que fotografías la comida produce un “retardo activo momentáneo del consumo”, en palabras simples, te tomas un minuto en apreciar lo que estás apunto de comer en vez de simplemente tragártelo. Esto permite “disfrutar de la experiencia, haciendo la comida mejor”.
Hay que tener en cuenta que esto funciona sólo en condiciones normales, es decir, con comidas ‘de las ricas’, como una hamburguesa con doble queso y no con una rica ensalada de espinaca.
Sin embargo, puedes mejorar tu experiencia de comer saludable tomando conciencia de la cantidad de personas que se alimentan de forma nutritiva y lo publican en las redes sociales. Si subes una foto de buena ensalada de hojas verdes con palta y salmón ahumado probablemente te sientas como uno más del grupo.
Así que pueden seguir con este molesto comportamiento. #FoodPorn.




