Dos empleados de Burger King en New Hampshire, Estados Unidos, están enfrentando cargos por venderle marihuana a sus clientes a través de la ventana del servicio al auto. Se reporte que el empleados Garrett Norris de 20 años y su cómplice de 19, Meagan Dearborn, le vendían a la gente que específicamente preguntaba por “papas fritas extra crujientes.”
Después de tomar ese especial pedido, Norris ponía marihuana en un vaso de café, aparte del pedido de comida. De verdad unos emprendedores, una excelente forma de marketing sabiendo los antojos de después. Emprendedores, pero también ilegales.
Norris tiene el cargo de posesión de drogas con intención de distribuirla y venderla. Su compañera fue arrestada por posesión de alcohol y conspiración para distribuir drogas.




