¿A quién no le gustaría combinar estas dos cosas?
La cafetería “The Coffee Grind Company” de Johannesburgo, Sudáfrica empezó con este concepto donde sirven el café en un cono de helado (también llamado barquillo en otros países)
Obviamente, la primera reacción fue en internet, donde la gente llenó Instagram del hashtag #coffeecone.
Dayne Levinrad, su creador, no sólo perfeccionó el cono para que no se desarmara y quemara a la gente con su contenido hirviendo, sino que también agregó una capa extra de chocolate en su interior para tener más protección. ¿El resultado? El café más instagrameable del mundo y también uno de los más ricos.




