Este truco tiene dos beneficios: El primero es no tener que botar a la basura todo lo que sobra de las hierbas aromáticas que usas en la cocina. Segundo, tienes un cuadrado compacto fresco y aromático que se derrite en pasta fresca o en el sartén con carne, pollo o lo que sea.
Sólo tienes que cortar alguna hierbas como albahaca, menta, salvia, romero, etc. Ya entendieron la idea. Después hay poner esas hierbas en una cubitera de hielo y luego llenarlo con aceite, de oliva, sésamo, pepita de uva o cualquiera, también puede ser mantequilla. Se congela y te olvidas de ellos hasta que te toca usarlos. Eso es todo. Menos desperdicio, más sabor y sonrisas.
Lo que necesitas:
– Hierbas frescas
– Alguna grasa, como mantequilla o aceite
– Cubitera de hielo
Una tremenda idea de parte de los chefs de Chef Steps, los mismos que nos confirmaron que TODO se puede freír.




