Cuando Christopher Charles, graduado en Ciencias, visitó Camboya, se dio cuenta que la anemia era un gran problema en la salud pública. Más del 50% de las mujeres y niños sufrían esta enfermedad debido a la falta de hierro en su dieta. ¿El resultado? Debilidad muscular, fatiga, pérdida de memoria y mala circulación. Personas débiles y frágiles.
Fue entonces cuando tuvo la novedosa idea de crear una solución para la deficiencia de hierro: el Lucky Iron Fish, un simpático pez de hierro de 7,6 cms. de largo y 200 grs. de peso, moldeado por herreros locales y empaquetados y vendidos por cooperativas que tienen sólo empleados heridos durante el régimen de Pol Pot y los jemeres rojos.
Su uso es fácil: cada vez que se hierve agua o sopa se introduce el Lucky Iron Fish por al menos 10 minutos y así libera pequeñas cantidades de hierro que pueden ser absorbidas fácilmente por el cuerpo. Esto provee aproximadamente el 75% del hierro diario recomendado.
Pruebas realizadas comprobaron que la mitad de las personas que usaron el pez metálico por 12 meses, dejaron de tener anemia.
Cerca de 2.500 familias de Camboya usan ahora el invento y la compañía The Lucky Iron Fish ha distribuido unos 9.000 peces en hospitales y a través de organizaciones no gubernamentales del país. Un gran invento que pretende expandirse a otras latitudes.




