Con el café instantáneo tengo una relación de amor y odio, pues no siempre lo tomo por gusto, sino más bien por necesidad.
Probablemente pocos beberían un líquido con un polvo oscuro con olor a quemado y que deja manchas aceitosas en el agua, si no supieran lo que es a priori ¿no?
Hace años me contaban que las distintas marcas de café instantáneo serían mezclas de granos tostados de café y cebada en distintas proporciones a pesar que en los envases sólo indican como ingrediente «café». Más recientemente una amiga comentaba que en ciertas marcas, la mezcla podría llevar incluso poroto tostado y hasta pimentón (!), vaya uno a saber.

En casa se tomaba puro Ecco y como no tenía cafeína, lo tomábamos desde niños de vez en cuando. Y es que el Ecco, por ser descafeinado, viene a ser un sucedáneo del café, al estar hecho (teóricamente) sólo de cebada tostada, se promociona como natural por ser de «cereal».
El café que más se toma en Chile es el instantáneo Nescafé de Nestlé, que además del tarro con producto en polvo que volvió, ahora viene granulado en envase de vidrio (en polvo pero apelmazado como en pellets); según publicitan, al estar más concentrado, se requiere menos cantidad de producto para obtener el mismo resultado que con el en polvo. No obstante a pesar de ser más caro (~$2.600 vs ~$3.300 aprox.), tanto el frasco de granulado como el tarro en polvo de 170 gr. dicen rendir la misma cantidad: 94 tazas. La diferencia en el sabor probablemente venga porque el granulado tiene más sodio y menos cafeína además de cambiar el tostado, lo que según varios consumidores, lo hace más amargo. En resumen, es mucho mejor precio/calidad el Nescafé Tradición en polvo que el granulado (dentro de la calidad que se puede esperar de un café instantáneo).
Otras variedades de Nescafé (Fina Selección, Alta Rica, etcétera) básicamente varían las proporciones de arábiga y robusta de café.

En el trabajo diario una taza de café puede ser un aliado indispensable para algunos por las funciones que cumple. Hasta hace no tanto en la oficina se tomaba sólo café-café (de grano) preparado en el momento con la máquina, pero ciertas circunstancias externas obligaron a volver al instantáneo. En casa muy rara vez tomo café, pues hay mejores alternativas. Generalmente uno lo toma por distintas razones prácticas, tales como…
Por el sabor: curiosamente son varios los que dicen disfrutar de una taza de café instantáneo especialmente las variedades más caras (uy, que rico este café), llegando a tomarlo incluso sin azúcar para apreciar mejor su sabor. Sobre gustos…
Para el sueño: para trabajar hay que estar bien despierto y esa película de anoche estaba tan entretenida que no lograste acostarte temprano. Para no andar cabeceando al día siguiente, el café es uno de los estimulantes contra el sueño más conocidos. Productos equivalentes para esto serían las bebidas energéticas con altas concentraciones de cafeína.
Por el frío: especialmente ahora en invierno para «calentar el cuerpo», aunque varios lo toman en verano para regular la temperatura (?). Para este efecto cualquier líquido caliente podría servir, pero generalmente no hay una sopa o un chocolate caliente a mano. Productos alternativos serían un té o agua de yerbas.
Para la sed: por tomar algo que no sea agua de la llave, mejor es un café. Alternativas serían cualquier líquido que hidrate como jugos, bebidas, leches o aguas (descartado el alcohol).
Para el hambre: aunque suene raro, pues a veces no hay a mano algo que comer y una taza de café con azúcar (no endulzante) sirve para aguantar. Una mejor alternativa es comer algo, pero no siempre es opción.
Por salud: desde que se pusieron de moda los antioxidantes, cualquier producto que los contenga, lo publicita casi como si fuera la función principal del producto, lo cual no deja de ser sospechoso. Productos alternativos serían el vino o los chocolates-chocolates.
Por costumbre: inicialmente puede que lo tomaras por necesidad, pero con el tiempo se fue haciendo rutina y ahora religiosamente y sin pensarlo demasiado tienes tu taza de café servida cada día a la misma hora.
Por socializar: la hora del café es una de las principales instancias para socializar y conversar con los colegas; si se juntan en un área común, puede ser LA oportunidad para conversar con la chica nueva o comentar el partido reciente con los compañeros de labor.
Y tú ¿Para qué tomas café?
GERMÁN.





A mi no me gusta el café instantáneo en ninguna de sus formas! Me quedo con el café en grano sin duda. Lo notable de la nota son las distintas razones para tomarlo.