Ya vimos que Slayer tenía su propio vino, ahora otro icono del rock también tiene su linea, y no es nada más ni nadie menos que Lemmy con el vino de Motörhead. Es un Syrah que tiene un aroma frutal con toques de vainilla, mora, ciruela y eucalyptus. Tal vez sea muy delicado para una banda como esta, pero para los rockeros, es difícil no querer probar este vino.





