Durante el verano europeo, los apicultores de Ribeauville, Francia, se dieron cuenta que las abejas de sus colmenas transportaban polen de colores, por lo que varias partes del panal se encontraban coloreadas.
El fenómeno se explicó después de un poco tiempo de investigación. A 4 kms. se ubica una planta de tratamiento de la compañía que produce los famosos dulces M&M’s.
Al parecer las abejas comieron restos que habían sido desechados de la fábrica, haciendo que la miel que producían tuviera tan peculiares colores.
La miel es comestible, pero la unión de productores de miel descartó ponerla en venta. Pero el mayor problema es que se han detectado altas tasas de mortalidad en las abejas y disminución en la producción de miel.






